19 ago 2008

Tan lejos, tan cerca.

Porto do Galinhas.
Norte de Brasil. Marzo 2008.

Sentencia VI
No puedo escribir. Tengo sueño. Rechazo descansar. Como un soldado luego de cien estallidos.
Si pudiese invernar. Nada de zombis y fisuras. Nada de lágrimas ni vergüenza. Luego de varios meses: despertar. Con hambre. Sin pasado. Acelerar desde el limbo.
Conventillo Textual. Franco Doglioli.

¿Podré?

Necesito no pensar por un par de días. Vacaciones cerebrales. En filosofìa se denomina "epojé" a ese estado de reposo mental por el cual ni afirmamos ni negamos, algo así como un paréntesis entre juicios.
Quiero disfrutar de y con mi perro (sí, ahora es mío). Salir a cenar. Degustar algún vinito por ahí. Sentarme a tomar un poco de sol, con una cerveza compañera, (nunca agua) en algún bar de Palermo Soho.
¿Sol? Mejor no. Odio el sol salvo el caribeño. Si no está acompañado de arena blanca, océano esmeralda o turquesa, de tragos largos, de música, fogatas y fiesta, no va. La luz del sol en tiempos laborales y/o de estudio, te recuerda cuan alejado estás del paraíso.
¿Por qué algunas personas nacen en él? Cómo los habitantes de Porto do Galinhas al norte de Brasil. Tuve la oportunidad de conocer ese lugar a principios de este año y fue una experiencia mágica. Sí, mágica. Caminar de noche por la costa, con inmejorable compañía, bajo una luna nítida, tan real y a la vez de ficción. La simpleza de sus pobladores. El clima. La comida. El pueblo de pescadores.... tienen, por supuesto, sus problemas como todos; pero viven rodeados de belleza, de un sin tiempo único. ¿Y por qué a otros nos toca nacer a dos o más escalas, tan costosas, de estos oasis? ¡Por qué!
No paro de pensar... Help!

Simples Cosas.

¿Cómo puedo motivar a mi perro si yo también estoy triste por el mismo motivo? Los dos nos miramos con cara de soledad absoluta, de sin sentido espantoso, de desorientación corrosiva; porque nuestra gente se va de viaje por trabajo, durante dos semanas inconmensurables. Gente muy importante para ambos.
Pero no se preocupen, juntos vamos a hallar la forma de tolerar tanta agonía radiactiva. Vamos a salir a pasear, a contar las horas e imaginar todas las aventuras a vivir, cuando esas personas, nuestro mundo, regresen.

"El pájaro canta hasta morir"


Del prólogo de "EL pájaro espino", libro de Colleen McCullough:
“Hay una leyenda sobre un pájaro que canta sólo una vez en su vida, y lo hace más dulcemente que cualquier otra criatura sobre la faz de la tierra. Desde el momento en que abandona el nido, busca un árbol espinoso y no descansa hasta encontrarlo. Entonces cantando entre las crueles ramas se clava el mismo en la espina más larga y afilada. Y al morir envuelve su agonía en un canto más bello que el de la alondra y el del ruiseñor. Un canto sublime al precio de la existencia. Pero todo el mundo enmudece para escuchar, y Dios sonríe en el cielo. Pues lo mejor sólo se compra con grandes dolores… al menos así lo dice la leyenda.”
Basada en la novela de Colleen McCullough, "El pájaro espino" también conocida como "EL pájaro canta hasta morir", es una famosa miniserie de televisión centrada en la tortuosa vida en Australia del cura católico Ralph de Bricassart (Richard Chamberlain), un ambicioso sacerdote con el corazón dividido entre su amor espiritual a Dios y al sacerdocio y su amor terrenal y pasional a la bella e inocente Meggie Carson (Rachel Ward).
Gracias C. por ésta bella idea y genial aporte a mi blog, y por colaborar con el prólogo.

Sigourney, Camús y el Otro.

Los psicólogos en el siglo XIX se autodenominaban "Alienistas". El Alienismo, antecedente de la Psiquiatría, consideraba a los diferentes trastornos como alienaciones, termino símil al de enajenación. ALIENACION: Enajenación. ENAJENAR : pasar a otro el dominio. Alien es una palabra griega. De ella deriva "ajeno" o "estar alienado". Podemos traducirlo como "estar extrañado de uno mismo". Me encanta y a la vez me aterroriza tal expresión: descubrir a un otro desconocido habitándome, un ocupa en mi psiquis.
El famoso libro de Albert Camús: "L'étranger", se refiere a ese estado de "alienación". En español es conocido como "El extranjero". Sin embargo no es correcta esa traducción, aunque podemos descubrir alguna correspondencia con el verdadero significado. En algunos casos se ha transcripto como "El extraño", "El extrañado" o "El alienado", versiones duras del título, no obstante, más fieles. Es una de las grandes obras de la literatura universal, de culto, admirable, terrible.
La ciencia ficción usa la palabra para describir a seres de otros mundos. Sin embargo en "Alien", la saga fantástica futurista protagonizada por la actriz Sigourney Weaver, esos seres entran en los cuerpos humanos y los utilizan como nidos; para luego nacer con terrible e incontrolable furia. Y despedazan a sus capullos, o sea a aquellos que los alimentaron.
Desconozco si han realizado alguna tesis al respecto; pero representa una explicación espectacular, con muchas lecturas posibles y de seguro, no casuales, para éste fenómeno.
Todos en algún momento, en mayor o menor intensidad, hemos experimentado ésta sensación. Como si nuestras reacciones fueran realizadas por otro. El otro tras la ventana. Hoy me pasó temprano en la universidad. ¿Quién es este individuo sentado frente a dos parlanchines desconocidos dando cátedra? ¿Por qué le sudan las manos? Está ansioso. Se mueve. Quiere irse. Algo lo llama. Ese Algo conocido para Él. Y un enigma para mí.¿
Quién es éste otro tipeando? Está acalorado.Busca Algo. ¿Me busca a mí?

"El ardor del sol me llegaba hasta las mejillas y sentí las gotas de sudor amontonárseme en las cejas. Era el mismo sol del día en que había enterrado a mamá y, como entonces, sobre todo me dolían la frente y todas las venas juntas bajo la piel". "El Extranjero". Albert Camús.

18 ago 2008

El toque.

Foto: Elissa Wiehn

Preparo mis notas como un Dry Martini. Cada fragmento de alguna obra consagrada, original, es la aceituna, corteza de limón u otro detalle para el trago.
En un vaso entrada para mezclar, coloco 3 ó 4 cubos párrafos de hielo , agrego un chorrito de Martini talento extra dry , revuelvo para enfriar el contenedor y aromatizarlo con el perfume del Martini.
Elimino todo el líquido sobrante, agua de los párrafos de hielo y Martini, añado una buena Ginebra de diseño en cantidad necesaria para una copa blog de cóctel.
Revuelvo, corrijo , sin agitar y sirvo sin hielo. Y al final: el toque.
Si sale muy fuerte, muy suave o intomable, avisáme, a veces me paso o me quedo corto con las medidas.
Como contrapunto y/0 suma a mi última descarga te recomiendo leer "El Hombre Común" -G.K. Chesterton.

15 ago 2008

El tren fantasma.

"Esperando al tren"
D. Manuel Jiménez Sánchez.
Cuando hablé de subirnos a un tren a modo de metáfora, pensé en esas estaciones de pueblo románticas, de película. No pensé en las líneas de trenes Roca, Belgrano Sur, Sarmiento, etc. Porque, si te toca viajar todos los días para ir al trabajo y volver a tu casa con miedo a ser empujado y/o robado, por la falta de seguridad y el estado calamitoso del servicio ferroviario desde Capital hacie el Gran Buenos Aires, la idea de treparte conmigo al tren no debe haberte resultado muy atractiva.
Por otro lado, si en otra provincia de Argentina nos paramos en el andén de alguna estación de pueblo o de ciudad chica, por más decididos a vivir qué estemos y a huir en busca de la felicidad a otros lares, es inútil. Vamos a terminar cómo Penélope, como fantasmas esperando a otro fantasma: el tren en Argentina. Por los menos tenemos buenos servicios de bus. Pero nunca más fue lo mismo.