18 feb 2009
Cuando Los Objetos Se Comen Al Sujeto.
17 feb 2009
¡LLueven Libros!
De allí crucé la Avenida Santa Fe y decidí caminar por la calle Larrea y hacer un poco de ejercicio. Si yo no hubiese tomado ese camino, no hubiese vivido lo que me esperaba. Cuando me suceden cosas así, confirmo que todo está escrito. A mitad de una cuadra, vi a varias personas, la mayoría mujeres, de cuclillas en el suelo. Recogían algo. Primero pasé de largo. Estoy tan acostumbrado a ver a cada vez más excluidos del sistema revolviendo la basura que no le di importancia; pero regresé y miré bien. Quedé helado. No era basura. Ni eran personas con signos de necesidad alguna. Lo que ésta gente observaba y levantaba del piso, atónita, eran libros, decenas de libros antiguos, la mayoría en inglés y en alemán, arrojados a la calle. Me acerqué sin poder creerlo. Pregunté horrorizado si los habían tirado. Respondieron afirmativamente. Sin dudarlo, poseído por mi pasión literaria, caí sobre los textos con la sensación de estar rescatando náufragos. Más y más transeúntes, sobretodo jóvenes, comenzaron a acercarse. De repente fuimos, tal vez diez o quince extraños, hechizados por un suceso triste, insólito y mágico. ¿Quién pudo cometer semejante barbaridad?- pregunté otra vez. ¿Cómo no los donaron a alguna biblioteca pública o los vendieron? Una biblioteca entera a la basura, más otras pertenencias, como cuadernos, adornos, etc. Acto seguido, apareció de la nada, frente a todos, una señora: alta, rubia de ojos celestes, rellenita, que dijo a todos lo siguiente:
- Fui yo. Mi madre falleció y necesito tirar, sacar todo; porque vienen parientes de afuera. -Y dando la media vuelta entró a un edificio. ¿Cuales habrán sido los motivos reales familiares para ver a una hija despojarse en forma tan cruda de los tesoros impresos de su madre? Nunca lo sabré.
Rescaté 16 libros. No tenía modo de quedarme con más. El resto, gracias a Dios, quedó en manos de los demás rescatistas. Volvió entonces a aparecer la señora con los ojos llorosos y nos dijo:
Recién llego a casa. Los volúmenes ya tienen un lugar en mi biblioteca. Al menos 16 están a salvo. Algo me sucede con los libros. O recibo donaciones misteriosas, o me llueven. ¿Por algo será no?
15 feb 2009
Sobre Metas Y Templos.
Cuento eso sí, con la contención de mis seres queridos. Sentirme acompañado es algo invalorable. Aunque esa participación, esa presencia constante de los demás, también provoca, como efecto colateral, una gran presión. Son mi público, esperando que actúe con el menor margen de error posible. Esperan mucho porque me conocen o creen conocerme mucho. Y saben que al final, cuando halla cumplido los objetivos, voy a darles las gracias por insistir y no dejarme renunciar. Y a la vez, se van a sentir un poco más realizados a través de mis logros. Y no tiene nada de malo. Por un lado, venimos al mundo a levantar nuevos templos, los propios; y por el otro, a restaurar y proteger a los viejos.
14 feb 2009
Dar.
¿Es correcto esperar de los demás reacciones equitativas a nuestras acciones? ¿Pretender recibir lo mismo que damos?
"Dar hasta que duela y cuando duela dar todavía más", afirmaba
Me cuesta seguir esos ejemplos, surgidos en situaciones de lucha contra realidades adversas, en donde se deja hasta el alma ayudando a los que sufren, a quienes se enferman por no tener cubiertas las necesidades básicas, en un mundo de abundancia; pero de injusta distribución de los alimentos y esclavo de una economía con oscuros destinos.
Me cuesta seguir esos ejemplos porque, en una escala y contexto diferente, algunas personas que obtienen de mí, atención, respeto, dedicación, afecto, PUEDEN retribuir, aunque sea con un gesto, una mirada. Pero no. Pocos notan tu esfuerzo y dedicación. Sobretodo en los detalles pequeños. Les da lo mismo. Dan todo por sentado. Entonces pienso: podría invertir esa energía malgastada, en promover cambios, en apoyar causas trascendentales y no sentirme un estúpido, viendo como se filtra ese tiempo precioso entre las rocas de la indiferencia y de la soberbia ajenas, hasta evaporarse. Espero, alguna vez poder crecer lo suficiente y entender que, en el acto mismo de dar, uno recibe. Todavía no lo logro. Hoy, si no percibo reciprocidad en estos aspectos, me desinflo, me indigno, pierdo colores. Pierdo. No soy.
Se dice de mí.
Sepan disculparme.Yo soy así.
10 feb 2009
Che Rey, Si Querés Te Llevo A Pasear En Camión...
Una foto para recordar (cuando volvamos a votar).Slumdog Millionaire.
Subido a YouTube por Hegosa.
Slumdog Millionaire es una obra maestra, ni más, ni menos. Con diez nominaciones Oscars, incluyendo mejor película y mejor director y ganadora de cuatro Globos de Oro. Para mí, la mejor película del 2008.
