21 nov 2009
Cuando Tus Ojos Me Miran.
Me llamaste ayer. Yo estaba con mi mente puesta en mil cosas. Me dijiste: "quiero dedicarte algo, escuchá". Y me cantaste esta canción. El mundo se detuvo. Me quedé allí después, sentado en mi sillón, cerrando los ojos, reteniendo tu voz en mí.
Todo lo circundante se detiene cuando escucho tu voz o te abrazo y te beso. Todo.
Esta canción es de Franco De Vita. Le sale muy bien; aunque jamás tan dulce como la cantás vos. Te amo.
Amanecer Logrado.
Hoy amanecí sintiéndome logrado. Porque llega fin de año y he avanzado en mi carrera universitaria. Porque debuto con mi banda INVITRO en Buenos Aires el 12 de Diciembre. Porque entregué a una editorial la versión final de un libro que escribí de poesía narrativa con la idea de publicarlo cuánto antes. Porque cuando termine el 2009 habré grabado 32 programas de “Neo Tendencias” el programa que conduzco para San Luis Sat. Y las dos cosas más importantes, porque alguien de mi familia salió bien en todos sus estudios médicos; y porque a mi lado tengo al AMOR de mi vida, la persona más maravillosa del mundo, a quien admiro profundamente y le agradezco por valorar todo lo que hago, por ayudarme, darme fuerzas y protegerme. ¡Qué buen año resultó el 2009! Todo, claro, gracias a la fe en Dios y al esfuerzo. Espero, para vos también el 2009 halla dado sus frutos y si no fue así, que el 2010 te dé una gran cosecha, para vos y los tuyos. Eso sí, no nos olvidemos de volver de sembrar.
13 nov 2009
¡Agua En La Luna!
Cosas nefastas suceden y padecemos a diario. Poco tiempo, sueldos indignos, incertidumbre, inseguridad, o sea, poniéndole "in" a todas las palabras que se te ocurran. Una lucha descarnada por sobrevivir en y a Buenos Aires. Falta de lluvia y escasez de agua en gran parte del territorio argentino. Sin contar la crisis mundial financiera y social, los atentados y la guerra a la orden del día, la amenaza apocalíptica de un colapso climático. Con semejante panorama sobre los hombros volvemos a nuestros hogares buscando un poco apenas de calma y refugio. En mi caso, hoy viernes, llegué agotado después de una semana eterna. Me preparé un plato de fideos, me serví una copa de vino y encendí el televisor: desapercibida entre cortes de avenidas, rumores de guerra civil y asesinatos al por mayor, oí la noticia, vi las imágenes. Esa gran noticia me transportó a mi adolescencia, cuando tenía tiempo y ganas de creer. Una sonrisa radiante puso estrellas a mi rostro cansado. Recordé cuando solía invertir horas en las posibilidades de vida extraterrestre o en los secretos de la luna. Y hoy, uno de esos misterios se hizo realidad: hay agua en la luna. Un mudo: "lo sabía" brilló en mi interior. Cuando vi la imagen de Google con la luna y las cientos de notas al respecto, me estremecí. No todo está perdido. Por algo nacemos con la capacidad de soñar e imaginar; porque los sueños y la imaginación son los motores de nuestra esencia. El problema radica en como hemos utilizado estos potenciales. Somos culpables del deterioro del planeta; pero también somos seres capaces de percibir la belleza, de hacer música o, de descubrir el preciado líquido en nuestro satélite. Lo cual abre inmensas posibilidades y el termino misterio cobra nueva vida. Un dicho, tan popular como sabio, decía: "lunita, lunita, tirame un poco de aguita".´¡Cuántas veces te pedí deseos o dediqué un poema, querida e insondable luna! Hoy es un día histórico para la humanidad. Comprobado: uno puede sentirse feliz aún en los tiempos de tanta cólera.
Por supuesto no puedo evitar la pregunta: ¿Sabremos hacer uso responsable de ese recurso en el futuro? ¿Hemos aprendido algo o aún no? Dios dirá.
Subido a YouTube por TepidShark.
Esta es una escena suprimida de "Fantasía", película clásica animada de Walt Disney.
11 nov 2009
Ese Otro Mundo Tan Cercano Y Tan Lejano.
En este momento estoy cursando en la universidad la materia "psicopatología", fascinante y muy compleja, trato de no relacionar y hallar ciertos comportamientos míos o de gente de mi entorno en el manual de los trastornos mentales DSM IV claramente definidos. Es algo que nos sucede a todos los estudiantes de psicología. AL menos yo, trato de no abrir la boca, aunque me la pase relacionando teoría con realidad casi todo el tiempo. Cuesta abstraerse. Es increíble como comenzás a ver el mundo por la mirilla de tu profesión. En este caso no debiera ser así ya que el mismo Freud expresó al final de sus trabajos que no pretendía dar una cosmo-visión y que sus teorías sólo eran útiles en el marco psicoanalítico, o sea: consultorio, psicoanalista y paciente. Es difícil no recurrir a las nuevas herramientas que estoy incorporando cuando por ejemplo, alguien que siempre tuvo conductas "esperables" te llame y diga que no va a salir de su casa porque la noche es más oscura en la habitación que afuera y prefiere esa oscuridad. O que en medio de una reunión, un compañero de trabajo comience a arrojar papelitos a todos mientras alguien está explicando un tema laboral y de repente, salte sobre la mesa de reuniones y se quede allí parado frente a todos, sonriendo y argumentando que lo hizo para llamar la atención y ser escuchado. En mi edificio tengo varios casos complicados; si bien algún pariente los visita esporádicamente, viven sólos y no sé como hacen.
En uno de los pisos vive una mujer grande , fijada en los años cincuenta por su vestimenta, con aires aristocráticos pasados, pasa a mi lado sin saludar, prolija pero poco aseada, no sube al ascensor con nadie, no saluda, si va con la mucama, ésta tiene que subir y bajar por las escaleras. Sale del edificio y se sube en un radio-taxi con rumbo desconocido, al regresar no entra directamente al edificio, se para en cada esquina, observa en dirección al mismo, luego cruza y entra.
Otro caso es el de una chica, que dice haber sido actriz, pasada de peso, de unos cuarenta años, desalineada, baja de su departamento y se sienta en el palier común, durante horas, mirando fijo hacia la calle. Cuando la saludás es muy amable, se interesa por saber que estás haciendo o de donde venís, busca conversar y siempre pregunta la hora. Da paseos cortos, la vuelta a la manzana o por una plaza cercana y se queda sentada allí también, en algún banco, mirando a las palomas. Me da mucha pena porque está muy sola. El portero del edificio y su señora han pasado a ser casi sus tutores. Le dicen que se bañe, que se vaya a dormir. A veces vuelvo tarde de la facu, tipo once de la noche y ella está allí sentada. Me pregunta la hora y responde "¿Ya son las once? ¡Qué tarde!
Por eso estudio psicología y me quiero recibir rápido, para ver lo que los demás no quieren ver, para ayudar, orientar a gente con conflictos profundos. O derivar a aquellos con algún tipo de trastorno grave para que accedan a un tratamiento y no tengan que andar por ahí diciendo ¡Qué tarde! Como un astronauta se prepara para ser lanzado al espacio y y llegar a la luna, yo me estoy preparando para saber navegar en el inconciente e intentar al menos, conquistar al síntoma. Al astronauta y a mí nos interesa y mueve lo mismo: la cara oculta de nuestros objetivos.
7 nov 2009
Shirley Bassey Forever And Ever.
Subido a YouTube por dameshirley.
Subido a YouTube por BronzeVenus.
Shirley Bassey. Dame Shirley Veronica Bassey DBE (n. 8 de enero de 1937, Cardiff, Gales) es una cantante galesa, conocida mundialmente por ser la intérprete musical que más veces ha cantado una canción para una película de James Bond. En concreto, Bassey interpretó el tema principal en tres películas de la saga del más célebre agente del servicio secreto británico: "Goldfinger","Moonraker" y "Diamantes para la eternidad".
5 nov 2009
Un Monstruo Verbal Bastante Domesticado.
Cuando algo me da rabia, un monstruo verbal quiere salir de mí dispuesto a arrasar. Como un dragón dormido y molestado, en su cueva atacando a aquellos impertinentes y desdichados, que han osado perturbarlo. Pero mi fuego está hecho de palabras. Cada vez puedo controlarlo menos. Lo detuve hace poco y ahora está molesto, ansioso, no tolera el control. Le doy razones; pero un ser hecho de pasión e impulso puro, corriendo por sus venas, apenas comprende . La famosa frase de Blas Pascal: "El corazón tiene razones que la razón desconoce", es cierta. Y mi corazón es su cueva, su casa. Convive con otras entidades allí. Con el amor, la amistad, la bondad, la educación, los valores, la moral. Como elementales, flotan, vuelan, a su alrededor en armonía. Digamos, el monstruo verbal es el guardián de éstas otras presencias. Pero está bastante domesticado. Aunque quiere revelarse. Por eso he decidido, entregarle como alternativa desesperada, mi blog. En estos días lo contuve antes de explotar y no es justo para el pobre. Este medio le va a servir por ahora para decir lo no dicho cuando:
Una psicóloga, profesora de la carrera de Psicología, dijo a sus alumnos: "yo no enviaría a mi hijo con un psicólogo gay. Un gay no puede ser psicólogo. Es un perverso, alguien con falla". Yo asisto a esa clase pero llegué tarde, no estuve allí cuando lo dijo, me lo contaron mis compañeros. Él la hubiese calcinado con: "es una vergüenza que una profesora diga algo así, que la Universidad avale docentes homofóbicos. es patético que uno como alumno tenga que tolerar esto. La voy a denunciar por discriminación a las autoridades de la Universidad y ante los medios. Yo jamás enviaría a mi hijo a analizarse con un ser tan arcaico y neo nazi. Aquí, lo único fallado es usted." Eso le hubiese dicho. Pero no estuve allí. No la escuché en persona, lamentablemente. Igual, no están todas las cartas jugadas aún en éste asunto... ojo.
El monstruo verbal no estalló en el momento porque, justamente, el amor, la amistad, la bondad, la educación, la moral, los valores, sus compañeros de vivienda, le recordaron las palabras de Pitágoras de Samos (Filósofo y matemático griego): "Si sufres injusticias consuélate, porque la verdadera desgracia es cometerlas". Aunque cuesta mucho mantener esa conducta y ese nivel de comprensión. Tengo miedo, puedo un día cansarme de controlar al monstruo; y va ser cosa seria.
4 nov 2009
Fragmentados.
En una noche de insomnio, hace poco, escribí este cuento. No sé si lo incluya en alguno de mis próximos libros; pero quiero compartirlo con los seguidores de mi blog.
Se titula
Fragmentados.
Sentado en su silla de madera vieja oscura y astillada estaba él. Ya no quería tomar su lágrima doble con escones de la panadería Don Vitto. Los escones más ricos del mundo solía decir. Tampoco prendió la tele para ver su serie preferida. Tomé el control remoto, busqué su canal.
Se titula
Fragmentados.
Sentado en su silla de madera vieja oscura y astillada estaba él. Ya no quería tomar su lágrima doble con escones de la panadería Don Vitto. Los escones más ricos del mundo solía decir. Tampoco prendió la tele para ver su serie preferida. Tomé el control remoto, busqué su canal.
-Mirá –le dije -, están pasando tu serie, ¡el hombre nuclear!
-Justamente – respondió con voz lejana.
-¿Justamente? ¿Qué pasa? –pregunté soprendida. -
Mamá, el hombre nuclear incorporó elementos biónicos a su cuerpo mutilado para suplir algunas de sus extremidades y órganos. De esa manera pudo ganarle a la naturaleza. Pero esa decisión lo llevó a convertirse en un ser fragmentado.
-¿Fragmentado? –pensé; luego respondí. -El no decidió eso nene. Si mal no recuerdo su Jefe ordenó convertirlo en robot o algo así mientras él dormía. ¡Basta hijo, tomá la leche, se te enfría!- Continuó hablando con la mirada fija en la pantalla.
-Mamá, la traducción al español del título de la serie “El hombre nuclear” es errónea porque todos somos nucleares si nos remitimos a la definición del diccionario: del núcleo de los átomos o referidos a él. En inglés es The Bionic man , la tecnología biónica esta compuesta por aspectos biológicos y aspectos electrónicos, también relacionado con lo nuclear pero diferente.
-Hijo, le pusieron ese nombre creo, porque Estados Unidos le tiró una bomba a los japoneses y querían demostrar como la energía nuclear, podía también ser útil para salvar una vida. Siempre hacen eso los yanquis, como con Vietnam. Todas sus malas acciones terminan siendo buenas a través del cine y me comés ya un esconcito, dale, mojalo en la leche como te gusta. - contesté. Percibí su poco interés en mi opinión. Y siguió:
-Fragmentado se refiere a porciones de un algo partido, fracturado, como los fragmentos de un texto o de un barco hundido. Podemos reconstruir la suma original aunque no tengamos todas las piezas. De esa manera ese origen se convierte en nuestro destino final. La muerte es nuestro límite, como en el tiempo regresivo de un juego, para reunir la mayor cantidad de partes posibles.
-Papito -agregué -, cuando morimos volvemos a esa unidad; porque volvemos a Dios. El cielo es como volver a la panza de mamá. Y la vida es acostumbrarse a andar como partes sueltas por ahí. Pero nunca estamos solos; porque tenemos la dicha de pertenecer a una familia. Antes de nacer vos y yo éramos una sola cosa. Y ahora sos un pedacito mío y de papá y yo de los abuelos. Y nos cuidamos unos a otros.
-El cielo… -exclamó como ido - y miró por la ventana. Aún era de día pero la luna ya estaba sobre los techos del pueblo.
Todo se enfrió. Quedamos a oscuras. Callados. Detenidos. Los escones estaban ya duros como piedras.
-No entiendo, -le dije. - ¿Cuándo dejaron de gustarte estas cosas? -¿Cuándo dejé de conocer … la puerta del patio que da a la cocina se abrió y entró como todas las noches Alberto.
-¡Paula! ¿Qué estás haciendo? -Me preguntó.
-Hablando sola mi vida -respondí sin mirarlo.
-¡Ya veo! ¡Con la luz apagada! ¿Y esta taza con leche fría? -Preguntó con una enorme sonrisa.
-¡Una lágrima doble! –grité y estallé en llanto. Alberto corrió a abrazarme.
-¿Qué pasa mi vida? -dijo con voz dulce.
-¡Nuestro hijo Carlos está en el cielo, eso pasa! -exclamé sollozando.
-¡Paula, Carlos está en el espacio! Es muy diferente. ¡Tú hijo es un científico! Es astronauta! – dijo y luego rió preocupado, mientras buscaba mi pastillero. -¿Tomaste la medicación, gorda? Te ponés mal si no la tomás. No jodamos con eso.
Alberto me calmó, como siempre. Tragué la pastilla sin ganas. Le llevé un café a su estudio y volví a la cocina. Puse de nuevo leche a calentar y miré por la ventana. Cuando hirvió, tomé una taza, serví la leche caliente en ella, puse una cucharada de café, revolví despacio. Dos cucharadas y media de azúcar. Soplé para enfriarla un poco y salí al patio. Miré hacia el espacio: mi estrella estaba allá pérdida, entre tantas, como yo esa noche -pensé-, mientras le daba un sorbo a aquella lágrima doble.
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